Como médico magallánico sé que nuestra población tiene un temple especial, estamos acostumbrados a resistir el viento y la nieve. Sin embargo, en estos largos meses de invierno cuando el termómetro baja, también lo hacen nuestras defensas. La neumonía es una de las principales causas de hospitalización en nuestros adultos mayores; sospecharla y tratarla de manera oportuna puede cambiar el pronóstico en quienes más queremos.
¿Qué es y cómo identificarla a tiempo?
A diferencia de un resfrío común, la neumonía se produce por una infección respiratoria que afecta la profundidad de los pulmones, específicamente la zona más pequeña donde se produce el intercambio gaseoso entre oxígeno y el dióxido de carbono (CO2) en los alvéolos, llenándolos de líquido o pus.
Síntomas clásicos:

• Tos con expectoración: Tos húmeda, que expulsa flema espesa de color amarillo, verdoso o incluso con hilos de sangre.
• Fiebre alta y escalofríos: El cuerpo reacciona con una temperatura elevada (generalmente sobre los 38.5°C) y temblores intensos.
• Dificultad respiratoria (Disnea): La sensación de que el aire “no alcanza”, incluso estando en reposo.
• Dolor pleurítico: Es el dolor punzante en el costado del pecho o la espalda que se siente como una “punzada de costado” al intentar respirar profundo o al toser.
• Sudoración y taquicardia: El corazón late más rápido de lo normal y aparece una sudoración fría debido al esfuerzo que hace el cuerpo por oxigenar.
En las personas mayores de 65 años, los síntomas no siempre son “los clásicos o de manual”, por lo que la familia debe estar atenta a:
• Dificultad para respirar: Agitación al realizar tareas de bajo impacto, como vestirse.
• Síntomas atípicos: Desorientación repentina, confusión mental, cansancio extremo o pérdida total del apetito.
Prevención:
Nuestra mejor herramienta
Durante el invierno magallánico pasamos la mayor parte del tiempo en interiores cerrados, la prevención comienza con hábitos sencillos pero rigurosos:
• Ventilación estratégica: Aunque cueste por el frío, abrir las ventanas 15 minutos al día es vital para “barrer” los virus que se concentran con la calefacción.
• Calefacción segura: El humo de leña o el gas mal combustionado irritan los bronquios, dejándolos vulnerables. Asegure siempre una buena ventilación.
• Higiene: El lavado de manos frecuente aprendido durante la pandemia del COVID19 sigue siendo fundamental.
• Hidratación: La calefacción seca las mucosas respiratorias. Beber agua constantemente ayuda a que las vías respiratorias expulsen mejor cualquier agente extraño.
Vacuna contra el Neumococo
No podemos combatir este invierno solo con bufandas. El Neumococo es la bacteria responsable más común de neumonías agresivas. Afortunadamente, en nuestro Programa Nacional de Vacunación contamos con una vacuna segura y gratuita para todos los mayores de 65 años. A diferencia de la Influenza, esta dosis no debe ponerse todos los años, ya que ofrece una protección a largo plazo. Si no recuerda su última inoculación, pregunte en su vacunatorio más cercano.
¿Dónde acudir en Punta Arenas?
Si sospecha que usted o un familiar está atravesando una infección respiratoria aguda o una neumonía, ante:
• Dudas o síntomas leves: Acuda a su CESFAM (Mateo Bencur, 18 de Septiembre, Carlos Ibáñez, Juan Damianovic o Thomas Fenton) o a la red privada de salud.
• Emergencia médica: Si hay labios azulados, dificultad para respirar, confusión marcada o fiebre que no cede al tratamiento de primera línea, diríjase directamente a un servicio de urgencia, ya sea el SAR Damianovic o a un recinto hospitalario ya sea de la red pública o privada.
Cuidar a nuestros adultos mayores es cuidar nuestra historia. La consulta temprana y la prevención activa son la clave para evitar complicaciones y fallecimientos.

Dr. César Quezada R.
Médico Cirujano y Kinesiólogo – Unidad de Hospitalización Domiciliaria
Hospital Clínico Magallanes

