Un refugio de biodiversidad en el corazón de la Patagonia
«Sebastián Saiter, naturalista y observador de aves, nos invita a descubrir el valor ecológico y el potencial de conservación de esta reserva forestal, donde el avistamiento de especies en peligro reafirma la importancia de proteger nuestros ecosistemas locales».
En el entorno natural de Punta Arenas, el Monte Fenton ha comenzado a revelar secretos que hasta hace poco permanecían en la penumbra. Sebastián Saiter, naturalista, observador de aves y miembro de la Agrupación Ecológica Patagónica, lidera un esfuerzo riguroso por inventariar la avifauna del sector. Este proceso de registro, iniciado durante el otoño, es una labor constante que aún se encuentra en desarrollo, con la expectativa de observar una mayor diversidad de especies durante la próxima temporada reproductiva, que se extiende desde finales de invierno hasta el verano.
El valor de esta reserva quedó de manifiesto con un hallazgo que marca un hito en la conservación local: el avistamiento de un ejemplar inmaduro de Aguilucho de cola rojiza (Buteo ventralis) a mediados de otoño. Este descubrimiento es de especial relevancia, ya que se trata de la rapaz más amenazada del bosque templado austral, catalogada a nivel global como una especie “En Peligro” (EN). La presencia de esta ave subraya la importancia ecológica crítica que poseen los bosques de Nothofagus del monte Fenton y la península de Brunswick.
Avistamiento de aves
Para Saiter, este potencial natural posiciona al Monte Fenton firmemente en el mapa del aviturismo, una actividad que debe estructurarse bajo criterios estrictos de conservación. La clave, según el profesional, reside en la preservación de los bosques de Nothofagus, los cuales sostienen el hábitat de una gran variedad de especies, incluyendo al icónico Carpintero negro (Campephilus magellanicus), ave emblemática del sur de Chile y Argentina muy buscada por observadores nacionales y extranjeros. En este sentido, es fundamental reconocer que los bosques en los alrededores de Punta Arenas, e incluso dentro de la misma ciudad, albergan una biodiversidad que muchas veces no es valorada en su justa medida.

Finalmente, el desafío de la sostenibilidad recae en la educación. Saiter enfatiza la urgencia de continuar los esfuerzos de sensibilización ambiental, entendiendo estos procesos como cambios paulatinos que darán frutos a mediano y largo plazo. La labor de investigación y valoración de los servicios ecosistémicos realizada por la Agrupación Ecológica Patagónica busca precisamente eso: que la comunidad reconozca la naturaleza que posee mucho más cerca de lo que imagina. Conocer el entorno, disfrutar del canto de las aves, observar sus vuelos y comprender sus migraciones son, para el naturalista, los primeros pasos esenciales para reconectarse con un patrimonio natural cotidiano, pero extraordinario, que permanece siempre disponible para quien decida buscarlo.

Sebastián Saiter V.
Naturalista y observador de aves

